3 realidades sobre la formación no reglada que cambiará tu manera de ver el aprendizaje de idiomas

¿Qué le pedirías al genio de la lámpara maravillosa: un título oficial de inglés o hablar con un excelente nivel de inglés?

Aunque es probable que elijas la segunda opción, tu respuesta dependerá de para qué lo necesites.

Antes de empezar una formación de idiomas, lo primero que debes preguntarte es:

  1. ¿Para qué quiero o necesito aprender inglés u otro idioma?
  2. ¿Qué me aportará ese aprendizaje y qué conseguiré?
  3. ¿Cuánto tiempo y dinero invertiré?

Podría enumerar diferentes motivos por lo que quizás quieras aprender idiomas: trabajar en una tienda de una localidad turística, viajar por el mundo, buscar trabajo en el extranjero, emprender en un proyecto en el que debas comunicarte con personas que hablan otras lenguas o estudiar un master en el que te exigen un segundo idioma.

1. Para aprender idiomas no necesitas un curso oficial
Dependiendo de tu objetivo y tras contestar a las dos primeras preguntas, podrás definir qué tipo de curso te interesa y contratarlo. Para los ejemplos del párrafo anterior no necesitas una formación reglada que te proporcione un título oficial. Con un certificado de capacitación o demostrar a la práctica que sabes ese idioma será suficiente.

De hecho, el principal valor tanto de la formación no reglada, como el de la reglada, es que aprendas y apliques lo aprendido. Es decir, que el aprendizaje te capacite para cumplir el objetivo que te hayas propuesto. Una cosa es la formación y otra bien distinta el aprendizaje. La formación no es garantía de aprendizaje. Y el aprendizaje llega con tu compromiso, con acción y aplicando lo que te ofrece la formación. Si tienes en mente lo que podrás conseguir y cómo te sentirás cuando lo consigas, tienes más posibilidades de que haya aprendizaje y, por tanto, de que tengas éxito.

Los idiomas son una competencia que te abre puertas, tanto a nivel profesional como personal. Si tienes claro para qué quieres saber idiomas, la formación no reglada es tu aliada porque puedes encontrar variedad de cursos que se adaptan a tu nivel, horarios y presupuesto.

2. Tener un título oficial no garantiza que sepas usar el idioma
Seguro que hay centros privados en tu localidad donde estudiar presencialmente, aunque también puedes elegir entre una gran oferta de cursos online sin preocuparte por la ubicación.

Recuerda también que dispones de clases virtuales. Desde el inicio de la COVID-19 éstas han sustituido casi en su totalidad a las clases presenciales, ya que la calidad es la misma si el profesorado es experto y con amplia experiencia docente. Lo imprescindible en este caso es disponer de un dispositivo y una conexión a internet estable, y lo mejor es que te olvidas de los desplazamientos, con el ahorro de tiempo que ello supone.

Aquí tienes un listado de algunas ventajas de la formación no reglada de idiomas:

  1.  No suele haber requisitos para acceder al curso
  2. Puede servirte como base para presentarte a un examen oficial si lo necesitas
  3. Es fácil encontrar cursos específicos que se adapten a tus necesidades
  4. Puedes acceder a cursos con variedad de precios
  5. Elegir entre varias modalidades: cursos presenciales, online y virtuales
  6. Puedes optar por una formación continuada o intensiva, dependiendo de la urgencia y del tiempo que dispones

Un título no es sinónimo de saber. Si en tu CV pone que tienes un diploma de inglés o cualquier otro idioma, lo que importará realmente si te contactan para una entrevista es que demuestres tu nivel. Los títulos de idiomas que te sacaste hace años, no van a servir si no has seguido practicando el idioma.


3. La formación de idiomas no reglada puede ser de la misma calidad o mejor que un curso oficial
Para elegir una formación de idiomas no reglada, primero asegúrate de si necesitas un título oficial o no. A partir de aquí, estos son los puntos que deberías contrastar a la hora de hacer tu elección:

  1. Comprobar que la formación sea de calidad. Por ejemplo, hablando con alguien de tu confianza que haya hecho la misma formación.
  2. Preguntar por los programas o cursos y tener claro los beneficios que te van a aportar.
  3. Saber la experiencia docente y de qué titulación dispone el profesorado de la escuela.
  4. Valorar La duración y el coste que supondrá la formación. Si la formación se convierte en aprendizaje, no será un coste, sino una gran inversión y para ello es imprescindible tu compromiso para trabajar entre clases.
  5. Determinar si el curso se ajusta a tu nivel de urgencia. Consulta cuánto tiempo necesitarás para alcanzar el nivel que deseas en este artículo: Cuánto tiempo se tarda en aprender inglés.


Conclusión

El aprendizaje continuo es más importante que nunca y si creas un hábito y no dejas de estudiar te será más fácil adaptarte a cualquier situación. Aprender idiomas mejorará tu empleabilidad y te dará libertad porque multiplica tus posibilidades de trabajar en diversos lugares, fuera de tus fronteras, o quizá teletrabajar para organizaciones de cualquier rincón del mundo.

No esperes a encontrar al genio de la lámpara maravillosa y empieza hoy mismo a planificar tu aprendizaje de idiomas.

Impulsa el aprendizaje de idiomas en tu empresa gracias al benchmarking

El principio es la parte más importante del trabajo

Muchas organizaciones gastan miles de euros cada año en algún tipo de formación interna de idiomas. Sin embargo, si haces estas tres preguntas a la persona responsable de la formación, habitualmente no será capaz de contestar de manera clara:

  1. ¿Cuál es el nivel objetivo del idioma para las personas que participan en la formación dentro de tu empresa?
  2. Suponiendo que estas personas ofrezcan cooperación plena, ¿cuánto tardarán en alcanzar este nivel objetivo?
  3. ¿Qué progreso esperas/necesitas que alcancen durante cada curso académico (de septiembre a julio)?

Y, es probable que la mayoría responda NO a estas otras cuestiones:

  1. ¿Hay requisitos de progreso mínimo para poder continuar con la formación?
  2. ¿Hay incentivos por alcanzar objetivos lingüísticos anuales o generales?

Es fascinante comprobar cuánto tiempo y dinero se puede ahorrar si se contesta adecuadamente a estas preguntas y si se hace una planificación antes de empezar un proyecto de formación lingüística.

Si quieres resultados espectaculares, es imprescindible que planifiques antes de que la formación empiece (e incluso antes de que empieces a buscar un proveedor de formación). Y, ya que no puedes llegar a ningún sitio mientras no tengas un destino, la primera parte del proceso es decidir a dónde quieres ir.

«Saber a dónde vas es el primer paso para llegar allí»
— Ken Blanchard —

 

¿Beneficio social o estratégico?
Cuando hablamos con empresas, una de las primeras cosas que les preguntamos es dónde se ubican en el siguiente espectro con respecto a la formación de idiomas dentro de su compañía.

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Tenemos clientes que ofrecen formación de idiomas como beneficio social para prácticamente todo su equipo y otros que sólo la proporcionan a personas concretas que necesitan un idioma extranjero para desempeñar su trabajo (es decir, por motivos estratégicos). Tenemos todo tipo de clientes que caen en cualquier lugar entre estos dos extremos.

Sin importar en qué lugar del mencionado espectro social-estratégico se ubique tu organización, las personas de tu equipo deben sentirse comprometidas con el aprendizaje, porque si no, la formación será un fracaso (y el retorno de la inversión será escaso); el objetivo debería ser que las personas aprendan lo máximo posible, lo que les dará gran satisfacción.


Objetivos lingüísticos y benchmarking
Si eres la persona responsable de organizar un programa de aprendizaje de idiomas en tu organización, una vez decidas quién tendrá el privilegio de recibir esta formación, deberás decidir cuál es el nivel objetivo del idioma para cada persona.

Este nivel objetivo variará en cada sector, en cada compañía, en cada departamento y en cada persona de tu equipo; pero, en general, el nivel mínimo que se necesita para empezar a sentirse cómodo trabajando en un idioma extranjero es el B2+ (Upper-Interme). En inglés es el equivalente al  First Certificate.

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Si hay personas que estén muy cerca del nivel B2+, o ya en él o incluso por encima, recomiendo que cada persona decida su objetivo de nivel basándose en sus necesidades y preferencias personales y profesionales; incluso si la formación de idiomas se considera un beneficio social debería haber un objetivo claro de nivel lingüístico.

En función de las responsabilidades que tenga una persona, puede que necesite un nivel más alto (por ejemplo, C1-Advanced, o incluso C2-Proficiency), pero el B2+ es, en general, un criterio comparativo aceptable.

El nivel objetivo lo puedes negociar con cada persona de tu equipo. Para determinar qué nivel de idioma necesita (o quiere), recomiendo utilizar el sistema de enunciados “puedo hacer” del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER, o CEFR por sus siglas en inglés).

Por ejemplo, esta es una muestra de enunciado “puedo-hacer” de lo que una persona que estudia un idioma extranjero de nivel B2 (medio-alto) puede hacer en el área de la escritura.

Expresión escrita (B2)

«Soy capaz de escribir textos claros y detallados sobre una amplia serie de temas relacionados con mis intereses. Puedo escribir redacciones o informes transmitiendo información o proponiendo motivos que apoyen o refuten un punto de vista concreto. Sé escribir cartas que destacan la importancia que le doy a determinados hechos y experiencias».

También hay enunciados “puedo-hacer” para la expresión e interacción oral, comprensión auditiva y de lectura. Puedes ver la lista completa de enunciados en español aquí. Y en otros idiomas en este enlace.

Crea tus niveles lingüísticos objetivo: si quieres crear el nivel lingüístico objetivo en tu empresa, o si necesitas información sobre cualquier otro aspecto del benchmarking en la formación de idiomas, estaré encantado de mantener una reunión virtual gratuita de 15 a 30 minutos.


Definir el punto de partida
Una vez sepas quiénes van a hacer la formación lingüística y cuáles son sus objetivos, ahora necesitas confirmar el punto de partida; es decir, cuál es el nivel actual de las personas. Si no tienes esta información, será necesario hacer un test para determinar su nivel aproximado. Para el idioma inglés puedes usar la prueba de nivel gratuita que ofrecemos en nuestra página.

No hace falta que el nivel actual general de cada persona sea exacto, y tampoco necesitas saber los niveles para cada competencia (lectura, escritura, comprensión auditiva, expresión oral, gramática y pronunciación). Pero el nivel debería ser aproximado, porque se utiliza para calcular el tiempo aproximado que cada persona necesitará para alcanzar su nivel objetivo.

Cronología aproximada para objetivos
Una vez sepas dónde está una persona con respecto al nivel y adónde quiere llegar, podrás calcular aproximadamente cuántas horas, meses o años necesitará para alcanzar su objetivo de nivel. Puedes orientarte con esta tabla, basada en una investigación académica del Instituto de Servicios Extranjeros (FSI) de Estados Unidos.

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Esta tabla es válida de inglés a español u otras lenguas románicas, y viceversa. Las horas que se necesiten para otros idiomas pueden variar. Por ejemplo, para alemán o chino hará falta más tiempo.

Si una persona tiene ahora mismo el nivel A2- y quiere progresar un nivel completo, hasta B1-, necesitará aproximadamente 155 horas de instrucción o contacto: 55 horas para llegar de A2- a A2+ y otras 100 horas para avanzar de A2+ a B1-. Si una persona con nivel A2- hace unas 70 horas de clases dentro de la empresa, le llevará aproximadamente 2,4 cursos académicos para alcanzar el nivel B1-.

  • A2- B1- :155 horas de clase (o unos 2,4 cursos de 70 horas de clase por año).

Un detalle muy importante es que el alumnado puede acelerar en gran medida su ritmo aumentando su contacto con la lengua entre clases. Por ejemplo, si este mismo persona practicara con el idioma 30 minutos cada día, reduciría el tiempo necesario para alcanzar el nivel B1- en algo más de un curso académico. ¡Con solamente media hora al día, reduce el tiempo para alcanzar su objetivo a la mitad!

  • A2- B1- 155 horas de clase más 30 minutos de práctica diaria (unos 1,3 cursos académicos)

Y si esta misma persona practicara por su cuenta una hora cada día, ¡alcanzaría su objetivo en menos de un año!

  • A2- B1- 155 horas de clase más 60 minutos de práctica diaria (unos 0,8 cursos académicos)

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Como ves, el estudio individual es muy eficaz. Idealmente, tu equipo debería trabajar con regularidad entre clases. Si quieres profundizar más en este tema, consulta el artículo Cuánto tiempo se tarda en aprender inglés.

También puedes usar el Language Calculator de Ziggurat en nuestra web para comprobar cómo la asistencia a clase y el contacto fuera de las aulas afectan notablemente al progreso a la hora de aprender un idioma extranjero.

El plan general y retos anuales
Cuando las personas tienen objetivos claros es más probable que logren avanzar. Es importante hablar con ellas sobre sus objetivos generales, y para cada curso académico (de septiembre a julio) también deberían fijarse un objetivo o reto anual.

Recomendamos que las personas se comprometan al menos a un incremento de medio nivel por curso. Algunas podrán atreverse a ir a por un nivel entero o más, lo que significará trabajar más entre clases y tomar más control del proceso de aprendizaje.

La siguiente tabla plantea tres modelos de alumnado. Asumimos que se dará clase durante más o menos el 70 % de los doce meses del año, es decir, unos 8,4 meses, y que cada persona tendrá 90 minutos de clase cada semana, ya sea de forma presencial, virtual o telefónica.

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Suponiendo que la asistencia es del 100% y el equivalente al 50% del tiempo de clase dedicado a práctica fuera de clase.

Observa que todas necesitan cinco años o más para alcanzar su objetivo si sólo asiste a una clase de 90 minutos a la semana y trabaja por su cuenta el tiempo equivalente al 50% de la clase entre cada lección. (Por ejemplo, si las clases son de 90 minutos a la semana, el 50 % del tiempo equivalente sería hacer 45 minutos de “deberes” cada semana entre clases).

Sin embargo, si el alumnado duplicara el tiempo de práctica en casa (es decir, 3 horas de estudio individual por semana, o unos 25 minutos al día), el tiempo para alcanzar el objetivo de nivel caería a casi a la mitad:

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Suponiendo asistencia del 100% y el equivalente al 200% del tiempo de clase dedicado a práctica fuera de clase.

Debo insistir en la importancia de la cooperación en el proceso de aprendizaje. Si una persona realmente quiere aprender, han de colaborar dedicando tiempo todos los días, o casi todos.

El reto anual

Para el reto anual (en este caso el curso académico 2020-2021), dos de las hipotéticas personas (Jorge y Alba) intentarán un aumento de medio nivel, y Lucía intentará incrementar un nivel entero.

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Observa que, para que Lucía pase de A1+ a A2+ (un nivel entero), necesita trabajar cinco horas semanales entre clases, es decir, unos 43 minutos diarios. Alba, que solo pretende un aumento de medio nivel, tendrá que dedicar cuatro horas semanales fuera de clase para lograrlo, es decir, unos 35 minutos diarios. Cuanto más alto sea el nivel, más horas se necesitan para incrementarlo. Por eso, Jorge puede alcanzar una subida de medio nivel con solamente 1,5 horas de estudio individual por semana (compáralo con las 4 horas de Alba), ya que subir un nivel es más rápido cuando se está en los niveles más bajos.

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Ofrece incentivos y ayudas a tu equipo

Recomiendo ofrecer incentivos a aquellas personas que alcancen su nivel objetivo del idioma que están estudiando. Puede ser en forma de bonificación económica, un par de días libres o algún regalo simbólico (por ejemplo, una agenda Moleskine). Lo importante es reconocer el éxito surgido a partir del esfuerzo, para enviar el mensaje de que la formación de idiomas dentro de la organización es importante.

Establecer este plan de benchmarking no lleva demasiado tiempo, pero puede significar la diferencia entre un programa de formación lingüística exitoso y uno fracasado.

No tienes nada que perder si implementas un plan de benchmarking como el que he propuesto en este artículo; y si necesitas ayuda a la hora de ponerlo en marcha, no dudes en concertar una cita conmigo.

Ranking de idiomas más usados en los negocios

El fenómeno de la globalización ha hecho que las fronteras entre distintos países cada vez sean más difusas. Estés en la parte del mundo que estés, tienes contacto con otros lugares del mundo, en ocasiones muy remotos. Puede ser directamente, a través de tus familiares o amigos que vivan lejos de ti; pero también, de forma más habitual, puede ser a través de los productos que consumes.

Mira a tu alrededor: de todas las cosas que tienes a mano, sean del tipo que sean, ¿cuántas crees que se han fabricado en tu propio país y cuántas se han importado de fuera?

Este detalle, que podría parecer obvio e incluso banal, destaca un hecho en el que a menudo no reparas, pero que está ahí: el comercio internacional es una realidad poderosa, que viene de muy antiguo y que cada vez cobra mayor importancia. Los negocios con otros países tienen un peso fundamental en la economía.

No obstante, hay que tener en cuenta que no todos nos comunicamos de igual manera. Cada parte del mundo usa su propio idioma, lo que significa que a menudo, si queremos comerciar con alguien que trabaja lejos de nuestro entorno, nos veremos obligados a adoptar una solución de compromiso. ¿El nuestro? ¿El suyo? ¿Una tercera lengua que ambos dominemos? Hay que llegar a un acuerdo para que todo funcione.

En el mundo actual, por unos motivos u otros, una serie de idiomas se han impuesto como vehículos de la comunicación para los negocios. Sin contar el español, que también tiene por derecho propio un lugar de honor en la lista, estos son los más útiles en la comunicación empresarial.

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Idiomas más usados en los negocios

  1. Italiano. Si bien es cierto que su ámbito geográfico es reducido (el país que le da nombre, más los microestados de San Marino y el Vaticano y algunas partes de Suiza), la lengua de Dante y Petrarca tiene la gran ventaja competitiva de su ubicación. Su nación de origen, especialmente en su mitad norte, se encuentra entre las regiones más industrializadas del mundo y su importancia es capital en industrias como la automovilística, además de otros entornos como el musical y el cultural. Y que no te engañen: aunque para un hispanohablante el italiano “suena parecido”, tiene las suficientes diferencias y matices como para necesitar un aprendizaje si la quieres utilizar a nivel profesional.
  1. Hindi. Es el idioma más hablado y el que funciona como lengua franca en la India, país. Además, con algunas variantes (fundamentalmente en la forma escrita), es similar al urdu, que cumple la misma función en el vecino Pakistán. Se trata de economías en desarrollo, con un potencial de crecimiento increíble debido a su presión demográfica, y que según todas las previsiones en un futuro próximo tendrán una importancia capital en el panorama mundial. Comunicarse con ellos en su propio idioma será un plus que facilitará cualquier negocio.
  1. Ruso. La lengua del gigante del este de Europa también es todavía muy común en los territorios de influencia de la antigua Unión Soviética, abarcando varios centenares de millones de personas tanto en Europa como en Asia. De igual manera, hablamos de lugares de economías crecientes y con gran potencial tanto industrial como en el sector primario, por lo que dominar este idioma puede aportar un sinfín de oportunidades.
  1. Japonés. A este idioma le sucede igual que al italiano: su uso está restringido a un territorio concreto, en este caso el archipiélago en el lejano este de donde procede, pero la fortaleza económica de este pequeño rincón del planeta es difícil de superar. Industria audiovisual, tecnológica, automovilística… Prácticamente todo lo que te imagines, en Japón lo tienen a un nivel altísimo. Además, es un país particularmente orgulloso de su herencia cultural, de manera que conocer su lengua puede abrirte muchas puertas.
  1. Árabe. Todo el norte de África, Oriente Próximo (con su industria petrolífera) y la comunidad musulmana repartida por el planeta entero se manejan con esta lengua, bien sea en su forma estándar (inteligible a nivel profesional en todas partes) o en alguno de sus abundantes dialectos. También se trata de economías crecientes, con una fuerza demográfica muy considerable que abarca varios centenares de millones de personas. Es otro de los idiomas que en un futuro próximo serán fundamentales para los negocios.
  1. Portugués. En el caso de España, este idioma es particularmente importante ya que es el de nuestro vecino más cercano, con quien históricamente hemos tenido un gran volumen de intercambio comercial. Ampliando la mirada, estamos hablando también de la lengua de otro de los gigantes emergentes: Brasil. Y no son pocos los países de África y Asia donde se expresan en ella. Los matices y falsos amigos que existen en su correspondencia con el castellano hacen que, aunque nos resulte fácil, merezca la pena dedicar tiempo y esfuerzo a aprenderla bien para evitar equívocos.
  1. Francés. Antiguamente era la lengua por defecto en la que se conducía casi toda la diplomacia internacional. Hoy puede que haya perdido el lugar de honor, pero sigue conservando su prestigio y su influencia, en gran parte porque su Francia de origen es uno de los países más destacables a nivel económico tanto de Europa como del mundo entero. Por si fuera poco, en gran parte de las colonias que París tenía repartidas por el globo, incluyendo más de media África, sigue siendo oficial. Dominarlo, aunque sea como tercer (o cuarto) idioma, es fundamental para hacer negocios en el exterior.
  1. Alemán. Que Alemania sea por sí misma la locomotora económica y comercial de la Unión Europea, y más ahora tras el Brexit, es razón más que suficiente para plantearse seriamente aprenderlo. Pero si necesitas más, solamente debes tener en cuenta que es el medio que tradicionalmente han utilizado para comunicarse entre sí checos, húngaros, holandeses, rumanos, polacos, eslovenos… en definitiva, todos los países de Europa central, a cuyos mercados tendrás acceso si te atreves a enfrentarte a la gramática germana. ¡No es tan difícil como parece!
  1. Chino. Si te pedimos que busques a tu alrededor y cuentes los objetos que ves que estén manufacturados en China te faltarán horas en el día para terminar la tarea. China se ha convertido en la fábrica del mundo entero, y el dialecto mandarín es el que usan más de mil millones de personas de forma nativa entre el gigante asiático, vecinos como Singapur, Vietnam o Taiwán y la diáspora de emigrantes repartidos por todos los rincones del mundo. Su país de origen, además, va a convertirse, si no lo es ya, en el nuevo líder económico mundial. Es un reto difícil, pero saber manejar su idioma te aportará enormes ventajas
  1. Inglés. Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Sudáfrica, entre otros, de forma nativa. Miles de millones de personas en todo el mundo como nexo común para entenderse entre sí. Actualmente, la lengua número uno del planeta tanto en los negocios como en el ámbito cultural. ¿Necesitas más motivos para decidirte a aprender inglés cuanto antes?

Saber idiomas es fundamental para desarrollarse en el mundo del comercio internacional. En Ziggurat queremos que las empresas perciban los idiomas como herramientas de desarrollo y demostrar que todas las personas tienen la capacidad de aprender idiomas. ¡No lo dudes e infórmate sobre nuestros cursos

Formación dentro o fuera de la jornada laboral ¿Qué prefieres?

Antes de entrar en materia, te lanzo otra pregunta: ¿Eres más de Cola Cao o de Nesquik? En mi caso, hace años dejé de tomar leche con Cola Cao; pero recuerdo muy bien que por aquel entonces el mundo se dividía entre los que escogían una u otra marca. ¿Todavía pasa?

El hecho de poder elegir te da la libertad para decantarte por aquellos productos o servicios que tienen que ver con tus gustos, objetivos y valores.

En el entorno de las organizaciones, uno de los retos que afrontas como responsable de formación, learning adviser, o como CLO (Chief Learning Officer), son las preferencias de las personas a la hora de acceder a los cursos. ¿Qué es mejor y para quién? ¿Cómo elegir los formatos, contenidos y metodologías? ¿Cómo personalizar la formación, para que tenga impacto y se transfiera al lugar de trabajo? ¿Qué es lo más saludable y sostenible para la organización?

En los últimos años se habla mucho de la importancia de la formación en las empresas. Y es que, si tiene un propósito alineado con el negocio y está centrada en las personas, fomenta la empleabilidad.

Qué prefieren los profesionales en LinkedIn

Hace unos días publiqué una breve encuesta en LinkedIn encabezada por el siguiente texto:

“La formación y el aprendizaje continuo son clave para la empleabilidad. Formarse con un propósito y comprometerse con el aprendizaje reducen la incertidumbre y te permiten un desarrollo continuo. Si la organización a la que perteneces te ofreciese formación, ¿cuándo te gustaría tener acceso a ella?”

  1. Durante la jornada laboral
  2. Fuera de la jornada laboral
  3. Una parte dentro y una fuera
  4. Cuando tú lo decides (24/7)

A continuación, te presento los resultados de la encuesta. Por un lado, verás una breve descripción de los datos obtenidos, y por otro, comentarios con mis opiniones personales, basadas en más de 16 años trabajando en el sector de la formación de idiomas para empresas. He intentando ponerme en el lugar de las personas encuestadas para entender el porqué de su elección.

1. Preferencia por la formación durante de la jornada laboral

Ha sido la segunda opción preferida con el 36% de los votos.

Mi hipótesis es que un gran número de personas están más familiarizadas con formaciones síncronas (presenciales y virtuales) que suelen hacerse durante la jornada laboral; y es posible que consideren que la formación forma parte del trabajo.

Posibles ventajas
En el caso de que la formación sea síncrona (presencial o virtual):

  1. Contar con profesorado que dinamiza la clase
  2. Formular cualquier duda o pregunta durante la clase
  3. Disfrutar de una formación personalizada.
  4. Tener clases programadas (mejora el compromiso y la asistencia, ya que en cada sesión profesorado y alumnado se ven)

Si la formación es asíncrona (por ejemplo, un curso online de inglés):

  1. Agendar libremente los horarios
  2. Organizar mejor la jornada

Posibles desventajas
En el caso de que la formación sea síncrona (presencial o virtual):

  1. Un pico de trabajo o posibles viajes pueden provocar no asistir a clase
  2. Una baja médica o un cambio de turno puede interrumpir la formación

Y en el caso de que la formación sea asíncrona (curso online), hay que tener un calendario preestablecido, y cumplirlo, para no acabar el curso sin haber entrado a la plataforma una sola vez.

2. Preferencia por la formación fuera de la jornada laboral

Esta opción sólo la ha votado el 1% de las personas. Visto en perspectiva, formulé bien la pregunta, teniendo en cuenta que la opción 4 hablaba de acceder a demanda (24/7) y por tanto ya la incluía.

Por este motivo no consideraré las posibles ventajas o desventajas como en el apartado anterior, pero aprovecho para comentarte que he escuchado opiniones de CLOs que abogan por la formación fuera del horario laboral, esgrimiendo que cualquier profesional debe invertir parte de su tiempo diario en formarse. Y que cada cual es responsable de su propia formación para seguir siendo empleable.

Y aunque es cierto que la responsabilidad y el compromiso individual son claves en el proceso de aprendizaje, cuando hablamos de formación en empresas, desde mi punto de vista, las organizaciones deben facilitar entornos para el aprendizaje. Por ejemplo, consultar un tutorial de YouTube, dedicar tiempo a la prospección (o a la lectura de ciertos contenidos) en LinkedIn y asistir a un webinar de una temática relacionada con el puesto de trabajo, podrían considerarse momentos de formación/aprendizaje dentro de la jornada. Porque hay personas, un gran porcentaje mujeres, que fuera del horario laboral tienen otras responsabilidades (cuidado del hogar, hijos u otros familiares, etc.), que limitan su tiempo para formarse.

3. Preferencia por la formación, una parte fuera y otra dentro de la jornada laboral

Ha sido la tercera opción preferida con el 19% de los votos

Posibles ventajas
En el caso de que la formación sea síncrona (presencial o virtual) tiene básicamente las mismas ventajas que cuando se imparte dentro del horario laboral. De hecho, muchas formaciones de idiomas (cuando son voluntarias), se hacen así. De esta manera se intenta que sea un win-win para fomentar el compromiso entre empresa y empleados/as. Las personas que participan en estos programas suelen valorar más las clases porque invierten parte de su tiempo personal.

Posibles desventajas
Las mismas que las que se dan cuando la formación es dentro del horario laboral.

 

4. Preferencia para acceder cuando tú lo decides (24/7)

Esta opción se ha llevado el 44% de los votos. Seguramente ha sido la más votada porque es la que ofrece más libertad. El hecho de pensar que no hay restricciones y que sea totalmente flexible, la hace muy atractiva.

Posibles ventajas
Si las personas que han votado tener acceso 24/7, imagino que estaban pensando en formaciones asíncronas (cursos online, quizá tutorizados, donde no hay una interacción a tiempo real), a las que se puede acceder desde cualquier lugar y en cualquier momento. En este caso:

  1. Hay libertad para marcar un calendario y el ritmo de aprendizaje
  2. Se puede cambiar dicho calendario, si surge algún cambio o imprevisto
  3. Se pueden visualizar los contenidos las veces que se quiera (mientras haya acceso)

Posibles desventajas
Se podría resumir en una: hay que planificar muy bien los momentos de dedicación al curso. Todavía muchas cursos online, que si no están bien dinamizadas, acaban siendo un fracaso en cuanto a la finalización. La autoexigencia es fundamental. Con la formación síncrona, hay unas sesiones programadas que ayudan a comprometerse con la asistencia.  En cambio, cuando se tiene toda la libertad del mundo, se corre el riesgo de no bloquear esos espacios o de ir posponiendo la formación.

Como ves la muestra recoge que la opción que más prefieren las personas es tener acceso a la formación 24/7, muy seguida de la formación dentro del horario laboral. Las encuestas te sirven para descubrir tendencias, pero puedes interpretarlas de diferentes maneras. Y si quieres saber más sobre cómo tener éxito con el aprendizaje en las organizaciones puedes leer el artículo El valor de los ecosistemas de aprendizaje en las empresas.

Cómo decidir el horario de la formación en tu empresa

Como responsable de formación, te propongo el siguiente check list de las tareas previas que te servirán para decidir qué tipo de cursos convienen a tu organización:

  1. contar un mapa de competencias por roles
  2. conocer bien a cada persona de tu equipo
  3. saber de qué tiempo disponéis para la formación al año
  4. tener el presupuesto para invertir y consultar qué opciones tienen mayor bonificación, si esto es importante
  5. definir el propósito y los objetivos de cada curso
  6. medir el grado de compromiso de las personas

En definitiva, sé fiel a la cultura de tu empresa y escucha a las personas para decidir con ellas lo que deben aprender para impulsar el negocio.

Si en tu caso, lo que necesitas es un plan de formación de idiomas, ponte en contacto y te explicaré de qué soluciones disponéis para que sea un éxito, aunque hasta ahora no hayáis conseguido los resultados esperados. Por suerte, para formarse y aprender idiomas (a diferencia de los cacaos instantáneos), hay más opciones donde elegir.

Impacta con tu presentación virtual en cualquier idioma

En cuestión de días, la crisis de Covid-19 obligó a miles de profesionales a realizar reuniones, presentaciones y clases online, en muchos casos por primera vez en sus vidas (e incluso en un idioma extranjero). Hay quien ha comenzado a ofrecer webinars gratuitos para hablar sobre cualquier tema, desde cómo mantenerte saludable durante la crisis hasta ventas o logística. En mi opinión, este es uno de los aspectos positivos de esta crisis; ahora tienes acceso a mucha información interesante, que te llega directamente a tu ordenador o smartphone. 

Sin embargo, facilitar un webinar, una reunión online en inglés o una clase virtual desde una plataforma, como Zoom o Teams, no es tan fácil como parece. He visto webinars buenos, y también he visto algunos muy ineficaces. Cuando te comunicas virtualmente, las habilidades para presentar son más importantes que nunca. La verdad es que lo que hace que una presentación cara a cara sea buena, es lo mismo que para una presentación online; pero con algunos matices.

Recientemente asistí a un webinar impartido por una persona a la que había entrenado para una charla TEDx hace unos años; aquella charla TEDx no sólo contó con un excelente contenido, sino que también conectó con la audiencia mediante diapositivas simples e impactantes, gestos dinámicos, contacto visual, humor y anécdotas. Desafortunadamente, en el webinar olvidó muchas de las cosas importantes que hacen que una presentación sea efectiva. Y aunque de nuevo presentó un buen contenido, no conectó tan bien con la audiencia virtual. Este webinar habría sido mucho más efectivo con sólo cambiar 3 simples aspectos de su presentación.

Cómo mejorar tus presentaciones virtuales
En este breve artículo, voy a revisar tres áreas clave en las que debes concentrarte para perfeccionar tus habilidades para presentar virtualmente (y también presencialmente):

  1. Contacto visual
  2. Gestos y lenguaje corporal
  3. PowerPoint Zen

Aplicando estos consejos, te aseguro que tus presentaciones virtuales (y presenciales) mejorarán significativamente.

1.Contacto Visual
Si estás hablando con alguien y no te mira a los ojos, tiendes a cuestionar su sinceridad, a menudo de manera inconsciente. Cuando estás asistiendo a una presentación, si el orador dirige sus ojos constantemente hacia el podio o hacia una hoja de papel, o mira al suelo o al espacio, sin mantener contacto visual con el público, hay menos conexión entre el orador y la audiencia. Se dice que los ojos son la ventana del alma; los ojos comunican mucho, por lo que siempre deberías mirar a quien estás hablando, ya sea un amigo en la terraza de un café o una audiencia de 250 responsables de Recursos Humanos.

Si cuidas el contacto visual con la audiencia, la calidad general de tus presentaciones mejorará. Si debes dar una presentación en una sala con público, mantener dicho contacto consiste en no perder de vista las diferentes áreas de la sala donde la gente está sentada, sin olvidarte de mirar a las personas directamente a los ojos, de vez en cuando. Todas las personas presentes deberían sentir que les estás hablando a ellas; mirarlas es muy importante.

Al hacer una presentación virtual, observar a tu audiencia significa dirigir tus ojos a la cámara. Esto va en contra de tu instinto. Cuando hablas, quieres mirar a las personas, por lo que a menudo durante un webinar tiendes a mirar a la pantalla, por lo que no estás mirando a los ojos de las personas. Ellas te están mirando a ti, pero tú no mantienes contacto visual con ellas porque no estás mirando directamente a la cámara. Es un concepto muy simple, que no es fácil de llevar a cabo al principio. En tu próxima reunión virtual, webinar o presentación online, cada vez que hables… ¡mira directamente a la cámara que te está grabando, no a las imágenes de los participantes! Esto hace una gran diferencia.

2. Gestos y lenguaje corporal
Cuando presentamos cara a cara, las personas generalmente pueden ver nuestro cuerpo entero. En la mayoría de los webinars y las clases virtuales, sólo vemos los hombros y la cabeza de la persona que habla. Por lo tanto, perdemos una parte importante de la comunicación humana: los gestos y el lenguaje corporal.

Los gestos varían de una cultura a otra, pero si hay algo que he aprendido desde que vivo en España, es que los gestos son muy importantes en la cultura latina; mucho más que en la cultura anglosajona. Por tanto, no limites tus gestos cuando presentes virtualmente. Si es posible, cuando realices cualquier tipo de presentación o clase online, hazla de pie. Cuando estás de pie, tu energía es mayor. En mi caso doy clases de pie, no sentado; y también en el caso de la mayoría de profesores y profesoras que conozco. Pero por alguna razón, con la enseñanza virtual, estamos viendo que muchas de las personas están sentadas.

Lo ideal es que la audiencia pueda ver tu cuerpo desde el abdomen hacia arriba, para ver tus manos y brazos. Es una solución simple, pero marca una gran diferencia, comunicativamente hablando.

Captura de pantalla 2020-05-27 a las 10.14.03 Captura de pantalla 2020-05-27 a las 10.14.21
Sentado
Menor energía, menos gestos visibles
De pie
Mayor energía; más gestos son visibles

Si no puedes estar de pie, asegúrate de que tu audiencia pueda verte desde el abdomen hacia arriba y que tus brazos, manos y gestos sean visibles.

3. PowerPoint ZEN
Para hacer una presentación excelente o un webinar que impacte, no es necesario usar PowerPoint (PPT); algunas de las charlas TED más populares, se realizan con muy pocas diapositivas PPT, o incluso sin PPT. Sin embargo, la mayoría de personas (incluido yo mismo) usan un PPT como ayuda visual para que la audiencia siga mejor los puntos principales que están exponiendo. Desafortunadamente, muchas usan el PPT de manera incorrecta. El objetivo de un PPT debería ser guiar a la audiencia y no a la persona que está dando la presentación. Debes crear cada diapositiva del PPT pensando en el público, no en ti mismo o en ti misma. No debería ser una “chuleta” de tu presentación.

Más imágenes, menos texto
El concepto Zen, «menos es más», es más relevante para la comunicación que en cualquier otra área de la vida. Cuanto menos texto tengan tus diapositivas, mejor. Recuerda que tú eres la presentación, no las diapositivas; Las diapositivas son una ayuda visual. Asegúrate de que todo lo que pongas en la diapositiva es para ayudar a la audiencia a comprenderte mejor. Si algo no les va a ayudar, no lo incluyas. Si cargas tus diapositivas con mucho texto, el público debe decidir entre leer todo o escucharte. Debes ser tú quien exponga el texto y reservar las diapositivas PPT para exponer imágenes que impacten o para mostrar citas o datos relevantes.

Diseño gráfico
No es necesario ser un experto en diseño gráfico para crear diapositivas potentes, pero te recomiendo que sigas estas simples reglas:

  • No uses más de dos o tres fuentes diferentes en la presentación. (Por lo general, yo sólo uso un tipo de letra).
  • Utiliza fuentes sans-serif (o «paloseco», como Arial, Tahoma, Verdana …). Las fuentes Sans-serif son más fáciles de leer en una pantalla.
  • No uses más de dos o tres colores para el texto; y si usas colores diferentes, asegúrate de que hay una razón para ello. El negro sobre blanco es el más fácil de leer. Evita combinaciones extrañas que sean difíciles de leer (como por ejemplo texto blanco sobre un fondo amarillo, o fondos muy oscuros con mucho texto claro).
  • Si usas fotos, utiliza toda la pantalla, siempre que sea posible. Tiene un mayor impacto.
Captura de pantalla 2020-05-27 a las 10.23.51 Captura de pantalla 2020-05-27 a las 10.23.59
Una imagen en negativo conlleva mayor dificultad para leer el texto (como este amarillo sobre fondo azul). Esta diapositiva tiene un mayor impacto; la persona que presenta puede dar más detalles sobre los puntos principales.


Conclusión
Como dije en la introducción de este artículo, aplicar estos consejos puede mejorar significativamente tus presentaciones virtuales y presenciales. Sin embargo, convertirte en un gran presentador/a no sucede de la noche a la mañana. Requiere atención, práctica y dedicación, y la mayoría de las personas tienen mucho más éxito cuando cuentan con alguien que les ayude. Si realmente quieres mejorar tus presentaciones, te animo a que asistas a uno de mis seminarios, Presentaciones Zen.

No hace falta ser astronauta para aprender idiomas en tu empresa

Te traigo buenas noticias: no hace falta viajar al espacio para ver las cosas desde otro punto de vista. Hay emotivos testimonios de astronautas que confirman que cambiaron su manera de percibir la tierra cuando la distinguieron desde el espacio.  Sintieron su fragilidad, valoraron más lo que tenían, y advirtieron que los seres humanos dependemos unos de otros, más de lo que pensamos. Aquí tienes algunas de sus declaraciones a su regreso a la Tierra:

“De repente me di cuenta de que ese pequeño guisante, bonito y azul, era la Tierra. Levanté el pulgar y cerré un ojo, y mi pulgar borró el planeta Tierra. No me sentí como un gigante. Me sentí muy, muy pequeño.» Neil Armstrong (1969)

“En el futuro, me gustaría ser una mayor defensora de la conservación de las especies. Cada una de las partes de la Tierra reacciona a cualquier otra parte. Son un todo. Cada pequeño animal es importante en ese ecosistema» Karen Nyberg (2013)

“En un determinado momento pensé, si pudieras estar en el cielo, así es como verías el planeta. Y luego, pensé más en ello y dije, no, es más hermoso que eso. Así es como tendría que ser el cielo. Pienso en nuestro planeta como un paraíso. Somos muy afortunados de estar aquí”. Mike Massimino (2009)

Portrait of a Dream, escultura de Joseph Klybanski expuesta en el centro del estanque del Museum Square Amsterdam en 2018. Fotografía de Sam te Kiefte (Fuente: Unsplash) 

Portrait of a Dream, escultura de Joseph Klybanski,
expuesta en el centro del estanque del Museum Square Amsterdam en 2018
Fotografía de Sam te Kiefte (Fuente: Unsplash)

Hombres y mujeres que vivieron esa extraordinaria experiencia cambiaron su mirada. Pero si no eres astronauta también puedes cambiarla gracias al coaching, en concreto gracias al uso del lenguaje y las distinciones, y así abordar tus retos desde una nueva perspectiva.

Como sabes, existen palabras que nos limitan y otras que nos abren a infinitas posibilidades.

Qué son las distinciones en relación con la formación de idiomas en empresas

En coaching utilizamos las distinciones, conceptos o palabras, que te permiten observar las cosas de manera distinta a como lo haces habitualmente. Como explican Miriam Ortiz de Zarate y Silvia Guarnieri en No es lo mismo, “No podemos distinguir aquello que no conocemos, aquello para lo cual no tenemos una distinción lingüística, aquello, en suma, que no podemos nombrar”.

Fredy Kofman añade en su libro Metamanagement que “No hablamos de aquello que vemos, sino que sólo vemos aquello de lo que podemos hablar”.

Para demostrarte lo anterior, aquí tienes dos distinciones que te servirán de ejemplo.

Distinción 1: Exigencia versus Excelencia
No es lo mismo aprender desde la perspectiva de la exigencia que desde la excelencia.

Desde la exigencia:

  1. buscas la perfección (algo que no existe) y eso te lleva a la insatisfacción
  2. sólo piensas en los resultados
  3. te centras en las expectativas (cosas externas a ti, que no puedes controlar)
  4. tienes miedo al fracaso y a equivocarte
  5. te comparas con otras personas
  6. dices: “tengo que hacer…”

Desde la excelencia:

  1. buscas hacer las cosas de la mejor manera posible
  2. disfrutas del proceso de aprendizaje y dejas en segundo plano los resultados
  3. te comprometes con tus objetivos (algo interno, que puedes controlar)
  4. vives el error como una oportunidad, lo aceptas como parte del proceso
  5. no te comparas con nadie
  6. dices “quiero…”

Distinción 2: Problema versus Reto
No es lo mismo situarse ante un problema que ante un reto.

Si tienes un problema:

  1. crees que debes encontrar una solución
  2. no sabes qué hacer y te sientes impotente
  3. sientes preocupación, miedo, ansiedad, resignación, falta de recursos

Si tienes un reto:

  1. ves distintas posibilidades y recursos
  2. te resulta más fácil encontrar caminos, diseñar un plan de acción
  3. sientes interés, curiosidad, optimismo

El aprendizaje te requiere mirar desde la perspectiva de la excelencia y afrontarlo como un reto, una oportunidad que te permite dos cosas fundamentales: por un lado, adaptarte a circunstancias externas que no has elegido y, por otro, crear nuevas realidades.

Si eres responsable de organizar un plan de formación de idiomas es clave dedicar tiempo a evaluar el verdadero propósito de dicha formación y escuchar a todas las personas implicadas (equipo, responsables de área, proveedores, …). Hacerte preguntas es la manera de entender qué necesita cada persona y qué necesita la organización. Una vez tengas las respuestas a todas las preguntas, sabrás qué  formación de idiomas a medida (presencial, virtual u online), es la que mejor se adapta a tu equipo.

¿Para qué vas a organizar formación de idiomas en tu organización?
Para qué. Esa es la pregunta mágica que deberías hacerte si quieres encontrar la respuesta correcta. Es una pregunta muy poderosa, sobre todo si la comparas con cuestionarte el por qué.

Verás la diferencia a CÓMO respondes a un POR QUÉ versus a un PARA QUÉ.

Posibles respuestas a “POR QUÉ quiero montar esta formación” podrían ser:

  • Porque el inglés es la lingua franca en el mundo profesional
  • Porque la mayoría de empresas hacen cursos de idiomas y nosotros también tenemos que hacerlo
  • Porque puede que sea necesario más adelante
  • Porque todas las personas de la compañía deben llegar a nivel B2

Posibles respuestas a “PARA QUÉ quiero montar esta formación” podrían ser:

  • Para que las personas que deben comunicarse en inglés se sientan más cómodas y les sea más fácil hacer sus tareas diarias
  • Para abrir mercados en otras localizaciones de habla inglesa
  • Para atraer talento
  • Para que cada persona alcance el nivel que necesite, según sus objetivos profesionales o personales

Si te fijas cuando respondes al POR QUÉ:

  • Te enfocas en el pasado
  • Estás pensando en tus creencias
  • Lo relacionas con la exigencia
  • Te hablas desde el “tengo que…”
  • Te centras en tus expectativas

Si te fijas cuando respondes al PARA QUÉ:

  • Te enfocas en el futuro
  • Piensas en la finalidad, el propósito
  • Te hablas desde el “quiero que…”
  • Lo relacionas con la excelencia: piensas en el proceso, no en los resultados
  • Buscas el compromiso

La formación de idiomas en empresas tiene éxito si se pone en el centro a las personas y se diseña a medida de sus necesidades. Y esa formación se convertirá en aprendizaje si esas personas que asisten la ven como una oportunidad. El departamento de formación o la persona que recomienda dicha formación no debería enfocarse solamente en los resultados. Es vital que tengas claro cuál es propósito de la formación y asegurarte del grado de compromiso de las personas que van a participar.

Sin duda, si te sitúas desde la excelencia y afrontas la formación de idiomas en tu empresa como un reto, la abordarás desde una nueva perspectiva. Si lo haces, dejarás atrás creencias limitantes y el miedo a que el plan de formación de idiomas fracase.

Y, sobre todo, antes de ponerla en marcha, no olvides preguntarte el PARA QUÉ. 😉

 “Cuando cambias la manera de ver las cosas,  las cosas que miras cambian”_Wayne Dyer

Las mejores lecciones de inglés para empresas del 2019

Durante 2019, y como llevamos haciendo desde hace 15 años, de lunes a viernes hemos enviado The Daily Vitamin, una breve lección diaria de inglés que refleja nuestra filosofía de aprendizaje: es mejor practicar con el inglés un poco cada día que esperar a tener una o dos horas una jornada.

Para celebrar el último día del año, hemos seleccionado diecinueve lecciones de inglés que las personas de tu equipo podrán aplicar en su trabajo.

19 lecciones de inglés para utilizar en el trabajo

Cada año, Oxford Dictionaries anuncia ‘The Word of the Year’. Se trata de una palabra o expresión que, según Oxford Dictionaries, ha atraído mayor interés en los últimos 12 meses.

  1. E-PUBLISH: Una de las palabras más populares de 2018 y que fue incorporada en el Oxford English Dictionary fue e-publish.

Definición: publicar un documento o libro online sin imprimir copias físicas.

Ejemplo: We decided to just e-publish this travel guide. It’s selling very well on Amazon.

La combinación de dos adjetivos en inglés se llama: Compound Adjectives que normalmente se unen mediante un guión para utilizarlos en una frase. En enero, vimos algunos adjetivos compuestos que fácilmente pueden incorporarse en entornos laborales:

  1. ALL-INCLUSIVE

Definición: adjetivo que significa incluir todo y a todos.

Ejemplo: It was an ALL-INCLUSIVE party. Everyone from the office was invited.

  1. PART-TIME

Definición: adjetivo que se utiliza para describir algo que ocurre solo durante una parte de la jornada laboral o semana laboral. (Fulltime se utiliza para referirse a la jornada completa).

Ejemplo: I started working part-time this fall. It’s nice to have more time to spend with my children.

  1. WELL-KNOWN

Definición: adjetivo utilizado para describir a alguien o algo que es popular o de conocimiento general.

Ejemplo: I can’t tell you their name, but I’m talking about the CEO of a well-known company in the financial sector.

Una portmanteau es la formación de una palabra a raíz de la combinación de dos palabras como por ejemplo: biopic o chillax.

  1. BREXIT:

Definición: Esta palabra proviene de la combinación de BRITISH EXIT = BREXIT. Término utilizado para referirse a la elección del Reino Unido de dejar la Unión Europea.

Ejemplo: After Brexit, we decided to move to another country.

En marzo, hicimos un repaso de frases idiomáticas que aparecen en canciones.

  1. HOUSE OF CARDS

En su canción ‘Firework’, Katy Perry utiliza la expresión ‘House of cards’:

Definición: Literalmente, un castillo de naipes es una estructura realizada con cartas. Figurativamente, es una situación sin un fundamente fuerte; algo que fácilmente podría caer o romperse.

Ejemplo: The new plan that the CEO has come up with for our expansion in Europe is so complicated, yet very weak. It’s like a house of cards that could come tumbling down at any moment.

Para concluir el año académico 2018-19, dedicamos una semana a lecciones enfocadas a business expressions.

  1. BUSINESS AS USUAL

Definición: trabajo normal, a pesar de tener algunas dificultades o retos.

Ejemplo: There’s a chance we might close early today because of the weather, but for now, it’s business as usual.

  1. GET DOWN TO BUSINESS

Definición: empezar a trabajar; empezar algo con determinación o la seriedad requerida.

Ejemplo: Here’s my agenda for the meeting. As you can see, we will do introductions and then we will get down to business.

  1. GO ABOUT ONE’S BUSINESS

Definición: continuar haciendo lo que uno normalmente hace.

Ejemplo: We were really sad after our beloved manager quit, but we just went about our business until they found a replacement.

  1. MIND YOUR OWN BUSINESS

Definición: evitar interferir o ser entrometido.

Ejemplo: I try to mind my own business at work, but my officemate keeps talking about her boyfriend and their drama.

  1. FUNNY BUSINESS

Definición: llevar a cabo acciones o comportamientos destinados a ser deshonestos.

Ejemplo: I’m not interested in any of this funny business. Something about this transaction feels wrong.

Asimismo, encontramos expresiones en inglés con palabras relacionadas con la cocina o la comida que pueden utilizarse en un contexto laboral:

  1. TOO MANY COOKS IN THE KITCHEN 

Definición: situación en la que muchas personas intentan tener control, influenciar o trabajar en un tema, afectando a la calidad del resultado final. Otras expresiones: too many cooks spoil the stew o too many cooks spoil the broth.

Ejemplo: I understand that we need the marketing team to help us with this project, but now we have the legal team, the marketing team, and the administrators all working on this; we have too many cooks in the kitchen.

  1. A PIECE/SLICE OF THE ACTION

Definición: participación en algo exitoso que alguien más ha comenzado.

Ejemplo: Property values started rising, and then many people became real estate agents. Everyone wanted a slice of the action.

  1. TO COBBLE SOMETHING TOGETHER

Definición: hacer algo muy rápidamente y sin mucho cuidado.

Ejemplo: We cobbled together the report without the final documents.

En noviembre, hicimos un repaso a verbos que incluyen OUT en el inicio. Algunos de ellos se pueden incluir en entornos laborales:

  1. OUTBID

Definición: ofrecer un pago más alto que otra persona por algo.

Ejemplo: Someone outbid us in the silent auction. We couldn’t buy the painting for the office.

  1. OUTDO

Definición: ser superior a la acción o al desempeño.

Ejemplo: She always tries to outdo her colleague.

  1. OUTRUN

Definición: desarrollarse más o más rápido que algo.

Ejemplo: Consumption is outrunning production: we can’t make enough of our product to keep it on the market.

Con la llegada del frío muchas personas visten botas, así que en diciembre repasamos una serie de expresiones con prhasal verbs que incluyen la palabra BOOT.

  1. TO BOOT SOMEONE OUT

Definición: Obligar a alguien a abandonar un lugar porque no se le quiere.

Ejemplo: They booted the angry client out of the shop because he was yelling bad words. 

  1. QUAKING IN ONE’S BOOTS

Definición: tener miedo, estar asustado o agitado.

Ejemplo: I was quaking in my boots before my interview. 

¿Sabías que puedes incluir The Daily Vitamin en la intranet corporativa? En este artículo te contamos más: The Daily Vitamin. Lecciones gratis de inglés para empresas

Y si te ha resultado útil este resumen de expresiones de la Daily Vitamin, recuerda que puedes subscribirte o animar a cualquier persona del equipo a hacerlo y recibir las lecciones de inglés gratis cada día.

Plan de estudios SMART para aprender idiomas

Un buen plan de estudios será uno de los factores que hará que la formación de idiomas en la empresa tenga más o menos éxito. Será el mapa que el alumnado seguirá y que hará que cumpla con los objetivos de la formación (tanto los marcados por la empresa como por las personas participantes).

Hoy queremos dirigir este artículo a las personas de tu equipo, para que sean conscientes de la importancia de participar en la creación del plan de estudios y de revisarlo periódicamente junto con el profesorado.

Si te parece interesante, ¡compártelo!

Aprender idiomas con un rumbo

¿Alguna vez te has visto como Alicia en el país de las maravillas al estudiar un idioma? Si es así, quizás te sientas como si llevaras estudiando inglés desde hace una eternidad, y que todavía estás en el mismo nivel y no consigues ningún progreso real.

Veamos esta conversación de Alicia con el Gato Cheshire:

Alicia: – Gato de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

Gato: – Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar.

Alicia: – No me importa mucho el sitio…

Gato: – Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes…

Alicia: …siempre que llegue a alguna parte

Gato: ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo suficiente!

Como el Gato Cheshire dice a Alicia, nadie debería empezar un viaje (¡al menos la mayoría de las personas no!) sin saber a dónde va. Lo mismo puede decirse del aprendizaje de idiomas. Establecer objetivos es una gran manera de mantener el foco y la motivación.

Es posible que hayas oído hablar de metas SMART en otras áreas de negocio, así que ¿por qué no establecer objetivos SMART para el aprendizaje de idiomas también?

  • Specific (Específico)
  • Measurable (Medible)
  • Attainable (Alcanzable)
  • Relevant (Relevante)
  • Time-oriented (Orientado en el tiempo)

Cómo crear un plan de estudios SMART

Realmente necesitas planear el viaje desde donde estás ahora hasta dónde quieres llegar y es este mapa el que te ayudará a desarrollar tus habilidades y mantener el enfoque. Así que permite que tu profesor o profesora te ayude a crear un plan de estudios SMART.

SPECIFIC

En primer lugar, necesitas pensar por qué quieres aprender inglés. ¿Quieres ser capaz de entender a los proveedores en la India por teléfono? ¿Está buscando un nuevo trabajo y quieres prepararte para responder preguntas de una entrevista en inglés? ¿Buscas participar más en las reuniones? Todos estos son objetivos específicos.

Una vez que tengas un destino específico, piensa en lo que necesitas para lograrlo. Imagina que deseas ser capaz de participar activamente en las reuniones con tus colegas internacionales. ¿Qué pasos específicos necesitas tomar para lograr esto? ¿Qué te detiene en inglés? Tal vez necesites:

  • Aumentar tus habilidades de comprensión auditiva
  • Mejorar tu fluidez y confianza a la hora de expresar tus ideas
  • Aprender y saber aplicar correctamente vocabulario relacionado con el trabajo
  • Conocer expresiones útiles para reuniones, como, por ejemplo: cómo interrumpir a alguien, cómo expresar tu opinión, cómo mostrar desacuerdo…

MEASURABLE

El siguiente paso es decidir cómo puedes medir y supervisar tu progreso. Si tomas las metas específicas anteriores, sabrás que has progresado cuando:

  • Entiendas más cosas de lo que están diciendo tus colegas.
  • Puedas hablar con confianza en las reuniones.
  • Hayas aplicado correctamente el vocabulario laboral necesario.
  • Utilices expresiones adecuadas en reuniones de trabajo.

ATTAINABLE/ACHIEVABLE

Ahora necesitas pensar sobre lo realista y alcanzable que es tu objetivo y lo que puedes hacer para lograrlo. Por ejemplo:

  • ¿Tienes tiempo para asistir a dos clases por semana para enfocarte en tus habilidades de expresión y comprensión oral?
  • ¿Realmente encontrarás tres horas para emplear a la comprensión auditiva cada semana? ¿Podrás ver una película en versión original? ¿Escuchar un podcast?
  • ¿Puedes aprender diez palabras nuevas al día? ¿Y a la semana?

RELEVANT

A continuación, debes comprobar que lo que estás haciendo en inglés es relevante para lograr tu objetivo. ¿Estás pasando cuatro horas haciendo ejercicios de gramática para ayudarte a entender y hablar en una reunión? No pierdas el foco, esto no lo necesitas.

TIME-ORIENTED

Establecer límites de tiempo también ayuda a las personas a planear y estar motivadas. En primer lugar, puedes establecer una fecha límite general, por ejemplo, en seis meses podré participar activamente en la conferencia internacional de la empresa. Entonces necesitas fijar límites de tiempo al contacto con el inglés y recordar que siempre es mejor dedicar un poco cada día, en vez de tres horas el fin de semana.

Por ejemplo:

  • Listening: Pasaré por lo menos una hora escuchando inglés por semana. Voy a ver un episodio de una serie a la semana y dedicaré diez minutos todos los días a ver las noticias en inglés.
  • Speaking: Haré dos clases telefónicas para mejorar mi capacidad de hablar y participaré en un desayuno en inglés en mi ciudad una vez al mes.
  • Vocabulary: dedicaré diez minutos al día a revisar y consolidar vocabulario relacionado con mi trabajo y expresiones útiles para reuniones. Leeré la Daily Vitamin cada día y crear un banco de palabras.

Así que no seas como Alicia en el país de las maravillas. Sé una persona honesta con tu profesor o profesora sobre a dónde quieres ir y lo que realmente puedes hacer fuera de clase. Así él profesorado podrá ayudarte a establecer metas SMART, juntos os aseguraréis de seguir el ‘mapa’ (plan de estudios) y caminaréis hacia vuestro destino.

Tips para aprender idiomas durante las vacaciones

Las vacaciones de invierno son un momento ideal para desconectar del estrés del día a día y del trabajo. Reuniones con familiares y amistades, viajes al extranjero, un té en esa cafetería que tanto nos gusta, un paseo por las calles iluminadas de la ciudad… todos ellos son momentos mágicos.

Pero el problema con esta época es que el alumnado se olvida de mantener contacto diario con el idioma que está estudiando y empieza el nuevo año con menos fluidez y confianza que el año anterior.

Para evitar que esto pase, te dejamos algunas propuestas para que tú y tu equipo pongáis en práctica el idioma durante las vacaciones.

Recomendaciones para que tu equipo mantenga el contacto con el idioma mientras no hay clase

Lo más importante para aplicar estas recomendaciones es que sean actividades fáciles de incorporar en tu vida y también que sean placenteras, que no supongan ningún esfuerzo extra para ti.

1. Ideas para leer

Leer mejora la comprensión lectora, ayuda a ampliar el vocabulario y hace a las personas más conscientes de las estructuras gramaticales en otra lengua. Aprovechar los momentos de desconexión y tranquilidad para leer será una actividad placentera durante las vacaciones.

  • Recetas para innovar en los encuentros familiares o con amistades
  • Guías de viajes para planificar la próxima escapada o vacaciones de verano
  • Cuentos para leer con tus hijos o hijas
  • Blogs sobre temas de interés propio (cocina, juegos, crianza, enseñanza, viajes, tecnología, arte…)
  • Manuales de instrucciones de los regalos que hagamos o recibamos
  • Letras de canciones
  • Relatos cortos
  • Diarios sobre temas de actualidad.
  • Revistas de moda, del corazón, ciencia, coches…
  • Buscar información en Internet sobre temas de interés (opiniones de restaurantes, artículos para regalar, lugares que visitar…)
  • Novelas en versión original, libros de ciencias, historia o técnicos, poesías, biografías…

¿Quieres saber cómo escoger una novela en inglés o necesitas inspiración?  Te recomendamos:

Si además quieres trabajar la pronunciación, leer dos o tres minutos en voz alta cada día te ayudará a mejorar la pronunciación y fluidez. Puede ser cualquier tipo de texto (novela, revista, periódico, blog, cuento, canción, receta…).

2. Ideas para ver y escuchar

Escuchar a personas nativas, ya sea en archivos de sonido como un podcast o mirando vídeos extranjeros, desarrolla las habilidades de comprensión auditiva, acostumbra al oído a diferentes acentos y también enseña a cómo pronunciar las palabras.

Esta pausa es un momento perfecto para aprovechar y ponerte al día con esa serie de la que todo el mundo habla o dedicar tiempo a saber más sobre un tema concreto.

Para escuchar

  • Radio
  • Canciones ¿Conoces lyricstraining? Es una plataforma para jugar y completar las letras de las canciones.
  • En storytel hay categorías variadas: infantil, fantasía y ciencia ficción, suspense, idiomas, crecimiento personal, historia…
  • Podcasts (por ejemplo, puedes usar ivoox)
  • The Daily Vitamin

Para ver

  • Vídeos TED: Ideas worth spreading. Encontrarás cientos de vídeos de temáticas diversas. En su página principal puedes suscribirte, según tus intereses, y recibir novedades en tu email.
  • Canales extranjeros de noticias en la televisión
  • Películas o series en versión original en Netflix, Amazon Prime Video, HBO o en cualquier otra plataforma a la que estés suscrito/a.
  • Películas en familia.
  • Programas de televisión o documentales sin doblaje (puedes utilizar subtítulos)
  • Reportajes de cualquier temática que te interese (ciencia, viajes, arquitectura…)
  • Vídeos en Youtube sobre temas de interés propio (cocina, crianza, enseñanza, tecnología, arte…)

Dependiendo del nivel del idioma que tengas, te sugerimos utilizar subtítulos en versión original o en la propia lengua para facilitar la comprensión.

3. Ideas para jugar y compartir

Aprender a través del juego siempre ha sido un método que ha funcionado. ¿Qué mejor manera que asimilar todos los contenidos adquiridos que poniéndolos en práctica de una manera divertida?

  • Juegos de mesa
  • Plataformas online

Te proponemos un reto:

Escoge dos, tres, cuatro… (las que quieras) de estas actividades e inclúyelas en tu día a día durante las vacaciones. Y comprueba como mantendrás tu nivel actual o incluso, si eres constante, lo mejoras. ¿Te apuntas?

Déjanos tu comentario a través del formulario inferior con las actividades de la lista que vas a escoger o añade las que quieras.

8 mitos sobre aprender idiomas

¿Cuántas veces has escuchado a alguien decir que no sirve para el inglés? ¿Quizás alguna persona de tu equipo piensa que es demasiado mayor para aprender idiomas? ¿Crees que sólo viviendo en el extranjero se puede aprender francés?

En España, hay muchas falsas creencias sobre las dificultades de la población española para aprender idiomas. No es cuestión de un defecto genético ni de edad, no se trata de viajar al extranjero o ver películas en versión original… para aprender idiomas hace falta esfuerzo y determinación.

Rompiendo los 8 mitos más comunes sobre aprender idiomas

1. Hay personas que tienen un defecto genético para aprender inglés
No, no hay personas negadas para los idiomas. Esto es lo que nuestro subconsciente ha asimilado, a lo largo de los años, leyendo numerosos estudios que sitúan a España en la cola de los idiomas respecto a nuestros vecinos europeos.

Son varios los factores que explican este “defecto genético”: el primero es puramente psicológico, se debe cambiar la actitud frente a los idiomas; el segundo, es el poco contacto diario con el idioma; y el último, es la falta de comprensión oral por no tener el oído acostumbrado.

Pero todos estos factores pueden reconducirse fácilmente en el plan de formación de idiomas de la empresa. El alumnado puede tomar consciencia de la realidad y ser el protagonista de su propio aprendizaje con una actitud positiva frente al idioma que está estudiando. Puede ser realista y empezar una nueva rutina teniendo contacto con el idioma cada día (como leyendo The Daily Vitamin). Y. por último, puede esforzarse y acostumbrar su oído al idioma, mirando películas en versión original en Netflix o vídeos TED, por ejemplo.

2. Con solo ver películas o leer novelas en versión original se aprende un idioma
Para dominar un idioma es necesario combinar diferentes modelos de aprendizaje: el aprendizaje guiado por profesionales que acompañan al alumnado durante el proceso, el aprendizaje social para practicar de manera informal y el autoaprendizaje, teniendo contacto diario con el idioma fuera del aula. En este último modelo entrarían en juego actividades como ver películas y leer novelas en versión original. Estas acciones reforzarían habilidades como la comprensión oral y escrita y también la adquisición de nuevo vocabulario, pero para mejorar las habilidades de escritura, la expresión oral o conocer la gramática hace falta otro tipo de ejercicios.

Tener la guía de un equipo experto que acompaña a tu equipo en este aprendizaje, que le enseña cómo aprender y que le ayuda a hacer de los idiomas una parte de la vida diaria es clave para mejorar el nivel de inglés (o de cualquier otro idioma) de forma eficaz.

3. Se puede aprender inglés solo con Internet
De la misma manera que para aprender idiomas no basta con ver películas o leer novelas en versión original, tampoco podemos afirmar que únicamente con el uso de Internet se aprende un idioma.

Cierto es que existen infinidad de recursos y fuentes de calidad para utilizar en las sesiones de autoestudio. Las lecciones gratis de inglés The Daily Vitamin, páginas de referencia como WordReference, sitios online donde realizar ejercicios como BBC English, Englishpage.com, Lyrics Training o Flo-Joe, y otros con vídeos como Short of the week. Pero estos recursos son únicamente una parte más del proceso de aprendizaje que debe combinarse con otros modelos guiados e informales.

4. Hay que vivir en el extranjero para hablar un idioma
Estar las 24 horas del día inmerso en la lengua que se quiere aprender es una manera más rápida de cumplir el objetivo de hablar inglés (u otro idioma). Obviamente, escuchar y hablar inglés en la calle, en el trabajo y en casa permite tener contacto diario con el idioma: además, vivir en el extranjero es una experiencia única y enriquecedora para todas las personas, pero no es la única vía para aprender idiomas. Si se sabe cómo aprender e incorporar el idioma en la vida diaria se puede llegar a tener un nivel avanzado de una lengua sin pasarse toda una vida estudiándolo.

5. Hablar inglés con mil palabras
Un niño anglosajón de 4 años utiliza 1500 palabras de media, fácilmente pone 4 palabras juntas en una misma frase y conoce el contexto. Hablamos de palabras básicas y cotidianas que utiliza y pone en práctica en su día a día. Pero esto no quiere decir que aprendiendo mil palabras podamos hablar como un niño anglosajón de 4 años. ¿Por qué?

La combinación adecuada en cada contexto es esencial. Quizás podamos decir tengo sed, pero no podamos decir mi hermana quiere un vaso de agua y, mucho menos, utilizar el inglés correctamente en un contexto profesional. Según los expertos lingüistas un hablante nativo utiliza unas 20.000 palabras (quizás conoce muchas más pero no las usa en su entorno).

Por tanto, ¿realmente crees que con mil palabras se puede hablar inglés? ¿Y crees que se puede mantener una conversación entendiendo al interlocutor/a?

6. Cualquier persona nativa puede enseñar un idioma extranjero
El hecho de ser nativo no garantiza tener las habilidades requeridas para enseñar un idioma. Hay cursos en el mercado para formar al profesorado y ofrecerles las herramientas necesarias para enseñar gramática o vocabulario, saber cómo corregir y dar feedback… Además, para ser un buen profesional de la enseñanza se debe estar interesado en el aprendizaje y en el progreso del alumnado.

7. Es más difícil aprender idiomas si eres mayor
No hay estudios con pruebas que demuestren que los adultos de una edad determinada no puedan aprender un idioma. A los adultos les cuesta más aprender idiomas que a los niños puesto que su cerebro aún está en desarrollo. Sin embargo, con motivación, determinación y esfuerzo se consigue.

Cualquier persona, independientemente de su edad, puede aprender un segundo o tercer idioma.

8. Una vez aprendes un idioma no lo olvidas
Hablar un idioma es como conducir un coche o ir en bicicleta; son acciones que se aprenden en algún momento de la vida, pero que si no se ponen en práctica regularmente se acaban olvidando (u oxidando). De este modo, es importante coger un hábito de contacto diario con el idioma. No hace falta esperar a tener un día para dedicar muchas horas, con unos minutos diarios se puede progresar y mantener, de por vida, todo lo aprendido.

Tu equipo también puede aprender idiomas. ¿Quieres saber cómo detectar qué personas deberían participar en el plan de formación de idiomas de tu empresa? Escríbenos.